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10 Consejos para quienes enseñan a distancia

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Los docente hemos tenido que hacer adaptaciones de nuestra tarea en muy poco tiempo en razón de la situación que estamos viviendo por el COVID-19.
Nos encontramos, entonces, que tenemos que trabajar con nuestros alumnos con plataformas virtuales, videoconferencias, herramientas colaborativas y demás, sorpresivamente y sin la preparación adecuada.

Adicionalmente de los programas correspondientes, que lleva tiempo ejercitar, tenemos que habituarnos a un régimen de tareas diferente en un ámbito diferente: Nuestro hogar.
Para muchos esto ha sido un trastorno y surge la condición de organizar mejor los tiempos y las fuerzas.
Te dejo algunos consejos que pueden servir para mejorar tu clima de trabajo y organizar las tareas.


1- Vestir como si fuéramos a trabajar.
Quizás parezca exagerado, pero la idea es no quedarse con el pijamas y seguir desde la cama. El cambio de vestimenta nos ayuda a separar las tareas y a observar que estamos en otro espacio. No es bueno mezclar lo gremial con lo doméstico.


2 – El espacio de trabajo correctamente organizado
Reservar un solo espacio del hogar para trabajar, aunque sea pequeño, pero con todos los materiales necesarios. Salir y entrar a ese puesto es un cambio de estado extraordinario que organiza a todos los miembros de la casa. 


3 – Establecer un horario
Este principio es importante, ya que permite que todo el mundo sepa cuando se estará conectado. Los que tienen tareas con adolescentes saben que ellos trabajan a la medianoche o más tarde. No contestar consultas o correcciones en esos horarios ayuda a los mismos alumnos a organizarse con su tarea escolar. Como dice el colega Pablo Bongiovanni

4 – Competir con los niños – Musitar con los adultos

La tarea docente puede dominar todo nuestro tiempo y pensamiento. En situaciones “normales” los docentes dedican su tiempo extraescolar al trabajo. En estos tiempos será necesario acrecentar los lazos con quienes comparten el tiempo de convivencia. Ellos deben ser la prioridad.

5 – Hacer descansos de guisa regular. 

La espalda y la apariencia se resienten de tanto trabajo en entornos virtuales. Realizar intervalos de caminata, estiramiento y cambios en la examen. Las pantallas nos son amigas de los luceros por generoso tiempo.

6 – Emplear el tiempo fugado
Es importante rendir el tiempo fugado que se ahorra en ir al puesto de trabajo para realizar una actividad que enriquezca de guisa positiva.

7 – Comunicarse con el equipo de trabajo

Los docentes suelen ser generosos compartiendo experiencias y potenciando el enseñanza cooperativo. Ajustarse a los lineamientos de cada centro educativo y rendir el conocimiento y de los colegas puede potenciar el trabajo y las respuestas de los alumnos.

8 – Decantarse las tareas que tienen prioridad

Trabajar desde el hogar puede ocasionar una confusión de grupos, tareas, actividades muy importante. En específico los que tenemos muchos grupos de nivel secundario o terciario corremos el aventura de estar trabajando con muchas ventanas abiertas como un “Hombre fanfarria”. Una tarea a la vez. Una tarea a posteriori de otra.

9 – Realizar copias de seguridad

Si no se está trabajando con plataformas on line, hay que cuidar de no perder el material y los datos (notas, planillas, etc.). Restablecer todo puede ser un dolor de inicio. Conviene tener un respaldo por si destino.

10 – No perder los objetivos

Esta forma de trabajo requiere estudiar que la virtualidad no funciona igual que la presencialidad. Los errores por descuido de experiencia y el deseo de retornar al clase pueden ocasionar sentimientos de frustración. ¡A no desanimarse! Seguimos en la tarea de sembrar, de dar herramientas a los alumnos para construir sus vidas y colaborar en la formación de personas que puedan ser una fortuna para nuestras comunidades.

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