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Un estudio con más de 1.300 voluntarios colombianos reveló que 90 por ciento tenían anticuerpos de dengue en cepa, lo que indica que fueron infectados con el virus aún sin activo presentado síntomas. De ellos, adicionalmente, casi 10 por ciento tenía el virus al momento del examen pero era asintomático, lo cual podría propiciar un aumento considerable de casos de dengue dificultoso en el futuro, afirman los autores.   

En el trabajo, publicado en el International Journal of Infectious Diseases, asimismo reportan que la prevalencia de anticuerpos y de dengue asintomático está presente en individuos tanto de las zonas urbanas como rurales incluidos en la muestra, sin importar su años, sexo o condición social.

El estudio abarcó siete regiones endémicas del país, entre 2013 y 2015, y tomó una muestra de 1.318 personas: 834 adultos, de entre 18 y 95 abriles; y 484 niños y adolescentes. Del total, 78,6 por ciento vivía en zonas rurales. Todos donaron cepa voluntariamente para ser analizada luego en el Laboratorio de Virología de Bogotá mediante la prueba de rutina ELISA y otras pruebas moleculares para detectar RNA virulento.

Según los resultados, en promedio, 89,8 por ciento de las muestras analizadas habían tenido contacto previo con el virus. Discriminado por años, todos los grupos tuvieron porcentajes similares (de 85 por ciento en niños hasta 94,4 por ciento en adultos mayores), independientemente si vivían en zonas rurales o urbanas.

“El dengue se considera una enfermedad puramente urbana porque el mosquito (Aedes aegypti) necesita de condiciones urbanas para replicarse eficientemente. Pero ese criterio de urbano-rural en nuestros países ha venido cambiando, porque las personas suelen tener contacto con uno y otro entornos”, dijo a SciDev.Net Jaime E. Castellanos, investigador de la Universidad El Bosque, Bogotá, y autor principal del artículo.

“El dengue se considera una enfermedad puramente urbana porque el mosquito (Aedes aegypti) necesita de condiciones urbanas para replicarse eficientemente. Pero ese criterio de urbano-rural en nuestros países ha venido cambiando, porque las personas suelen tener contacto con uno y otro entornos”.

 Jaime E. Castellanos, Universidad El Bosque (Bogotá, Colombia).

“Deberíamos activo incompatible diferencias entre estas zonas, pero lo que estamos reportando es que el mosquito se ha adaptado a las zonas más rurales y selváticas de Colombia, y está replicándose de forma competente asimismo ahí”, explicó Castellanos.

Para el virólogo Jaime Torres, investigador de la Universidad de Venezuela, el hecho de que se haya incompatible suscripción prevalencia de anticuerpos para dengue en zonas rurales no necesariamente asegura a un cambio en el patrón geográfico de la infección.

“A nivel mundial se han realizado pocas encuestas epidemiológicas sobre dengue en poblaciones rurales pues el número de casos severos es pequeño, probablemente adecuado a que la circulación del virus es menos intensa y pudieran ocurrir menos infecciones secundarias. No sé si se puede departir de un cambio de patrón de comportamiento de la enfermedad o más aceptablemente de un mejor conocimiento o comprensión del mismo”, dijo a SciDev.Net.

Sin secuestro, para los autores, más importante que la sigla total, fue activo incompatible una suscripción prevalencia de dengue asintomático, presente en 8 por ciento de los voluntarios.

“Esos pacientes actúan como reservorios. Pueden ser picados por mosquitos y transmitir el virus a nuevos pacientes hasta una semana luego (…) Es mucho probable que en una segunda infección, más delante o cuando cambie el serotipo del virus, esos individuos tengan una infección mucho más severa, mayores tiempos de hospitalización y, eventualmente, fallecimientos”, explicó Castellanos.

Por otra parte, añadió, “para quienes están infectados pero no están enfermos, no se asume ninguna conducta de control” adecuado a que todas las estrategias están enfocadas en pacientes con dengue sintomático. De ahí la importancia de que se identifiquen a los pacientes que no presentan signos de la enfermedad.

De acuerdo con Torres, estos datos son consistentes con lo reportado en otros países pues “se estima que hay entre 8-20 casos de infección asintomática por cada caso clínico”. Pero añadió que es recomendable usar distintas técnicas, pues la detección de anticuerpos a partir de una sola muestra de suero puede ser insuficiente para delimitar el status de infección secundaria vs. primaria.

Conocer la prevalencia de anticuerpos para dengue asimismo se ha vuelto indispensable para muchos países adecuado a que Dengvaxia, la primera vacuna comercial desarrollada por Sanofi Pasteur, ha probado ser más efectiva en niños seropositivos (infectados previamente) que en seronegativos (sin contacto con el virus).

“Significa que la aplicación de la vacuna no puede ser universal, sino que debe estar supeditada a un estudio de prevalencia”, dijo Castellanos.  Por eso, afirmó, sus resultados pueden ayudar a “predecir los casos de severidad” y “mandar a los gobiernos a determinar qué zonas y qué grupos de la población podría ser beneficiada o no por la vacuna”.
 
> Enlace al estudio en International Journal of Infectious Diseases.

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