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Entendida como aprecio a la tino desde los tiempos de la Antigua Grecia, la filosofía es el estudio de problemáticas aproximadamente del conocimiento, la verdad, la pudoroso, el verbo, y un espacioso etcétera de campos de estudio, que por lo caudillo, y al contrario de lo que ocurre con la ciencia, se desarrollan a partir del exploración y la especulación. La filosofía es una importantísima rama del conocimiento humano que, sin confiscación, hoy se ve cuestionada desde diferentes frentes. Por eso, y aprovechando la celebración del Día Mundial de la Filosofía este 21 de noviembre, desde aulaPlaneta volvemos a reivindicar su vigencia, aportando algunos consejos sobre cómo tratarla de forma transversal en el clase. Y es que ¿por qué es tan importante la filosofía? Y ¿a qué avala la existencia de un día que la celebre a nivel mundial?

Breve historia de un efemérides

Pese a que su presencia como escuela del pensamiento se ha hecho notar, y como, a lo espacioso de la Historia de la humanidad, no fue hasta febrero de 1995 cuando se erigió una comunicación por parte de la UNESCO, la Enunciación de París, entendiéndola como bastión de la independencia personal y/o de pensamiento, adicionalmente de piedra angular de toda ética más o menos desarrollada. La Enunciación asumía que “La educación filosófica, al formar espíritus libres y reflexivos, capaces de resistir a las diversas formas de propaganda, fanatismo, restricción e intolerancia, contribuye a la paz y prepara a los individuos para aceptar sus responsabilidades frente a los grandes interrogantes contemporáneos, en particular en el campo de la ética”. Una llamamiento de atención frente a el ocaso de estudios de humanidades en los sistemas educativos de muchos países, que mutó en la celebración del Día Mundial de la Filosofía a partir del año 2002, pese a que no fue hasta 2005 cuando declaró su periódica conmemoración, el tercer jueves de cada mes de noviembre, a nivel mundial. Efemérides cimentado sobre cinco objetivos fundamentales, que os enumeramos a continuación:

  • Renovar el compromiso regional, subregional e internacional a gracia de la filosofía y su estudio.
  • Impulsar el exploración, la investigación y los estudios filosóficos sobre las problemáticas actuales, para así poder replicar mejor a los retos a los que se enfrenta la humanidad hoy día.
  • Sensibilizar a la opinión pública sobre su importancia y utilidad, especialmente en sociedades en las que se hagan advertir los mercancía de la mundialización, o de la incorporación a la modernidad.
  • Hacer un diagnosis de la situación de la enseñanza de la filosofía a nivel mundial, haciendo hincapié en las dificultades que presenta su comunicación para muchas personas.
  • Destacar la importancia que la filosofía tiene para las generaciones más jóvenes, y además para las que estén por ganar.

Una serie de principios a defender desde los ámbitos universitario y culto, pero además a través del acercamiento de la filosofía a la ciudadanía en caudillo, que podría aparecer a darse en edades más tempranas y desde otros entornos educativos.

 

Atreveos a enterarse… sin salir de clase

Más allá de la filosofía como materia específica, compartimentada en una sola asignatura (que como se mencionaba al inicio de este artículo, podría estar en aventura de descolgarse de los sistemas educativas de algunos países), existen otras formas de introducir la habilidad filosófica de forma transversal, incluyéndola en otras materias curriculares. A continuación, os apuntamos algunas de ellas, con la intención de promoverla como competencia educativa y para toda la vida:

  • Promoved la argumentación. Considerada la expresión de un razonamiento que investigación razonar una o varias ideas a partir de la coherencia y la consistencia, una de las mejores formas de desarrollar la argumentación es a través del debate entre vuestros alumnos. El solo acto de intentar convencer o motivar a otro sobre la validez o verdad de un punto de pinta ya implica un formación en este sentido, que se produce de forma casi cibernética.
  • Espolead su creatividad para repensar la efectividad, ayudándoos de herramientas que pueden ir desde el relato verbal hasta entornos virtuales, pasando por la representación teatral. Todo lo mencionado implica un ampliación del pensamiento indeterminado, planteando un atmósfera hipotético que nos ayuda a comprender algún aspecto del mundo auténtico desde otra perspectiva.
  • Animadlos a observar, desde el estudio del mundo que les rodea, para que puedan especular autónomamente sobre él. La curiosidad es un valía universal, pero especialmente actual en pedagogías activas y críticas. En este sentido, utilizad ejercicios de vuestras materias como un método de cuestionamiento de hechos cotidianos, que ya damos por supuestos.
  • Dejadles dudar sobre lo que estén aprendiendo y desarrollarán un sentido crítico cerca de todo lo que podrían dar por supuesto. Aunque os advertimos que además vosotros deberéis aseguraros de que sabéis lo que creéis enterarse, si queréis demostrarles el valía de vuestra enseñanza.
  • Guiadles en su proceso de formación sin interferir excesivamente. Es una forma, proclive en muchos de sus aspectos a los principios de pedagogías que sitúan al docente como administrador de lo que el escolar aprende en clase, muy próxima a la mayéutica socrática. En otras palabras: enseñadles a pensar, y no a qué pensar.

¿Celebráis el Día Mundial de la Filosofía en vuestro centro? ¿Introducís algunos de los principios de estudio filosófico en vuestras clases? ¿Cómo lo hacéis? Compartid vuestras respuestas con nosotros, así como este post con vuestros contactos.

 

Para enterarse más:

Fragmento: La filosofía en el clase, por Matthew Lipman & A. M. Sharp.

Video: Enseñar filosofía en educación inmaduro.

Video: TEDx: Filosofía para todos, por Dario Sztajnszrajber.

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