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Charlar de altas capacidades no es siempre parecido sólo de ingreso diplomacia. Existen perfiles de niños, niñas -y jóvenes y adultos, por supuesto- con estas características que van acompañados de ciertas limitaciones. 

Doble excepcionalidad

Este tipo de situaciones genera una gran problemática a la hora de evaluarlos, transmitido que la barrera esconde la capacidad y, a su vez, gracias a su capacidad, estas personas elaboran estrategias para conciliar su día a día con el obstáculo que convive con ellos. Son perfiles complejos que no podemos dejar de costado. Si una ingreso capacidad necesita sentirse comprendida y acompañada, una doble excepcionalidad, doblemente.

Como he inscrito inicialmente, hablamos de altas capacidades, pero no nos planteamos que estas personas no tengan un diagnosis puro de ingreso capacidad. Pero es tan y tan popular, que asombra a muchos profesionales ver cómo niños con grandes problemas, saben esconderlos y camuflarlos. Las situaciones más conocidas con doble excepcionalidad son tres: trastornos de estudios, síndrome de Asperger y TDA/TDAH.

Los trastornos de estudios 

Los trastornos de estudios que incluyen la dislexia y la discalculia. Los niños con ingreso capacidad y este perfil sufren grandes crisis de autoestima y autoconcepto. La dislexia y la discalculia hacen que las humanidades les vuelen, que los números y las grafías se inviertan de orden, que las tablas de multiplicar, los días de la semana o los meses del año no se graben en su cerebro… 

¿Qué se le suma a estas contrariedades? El perfil propio de las altas capacidades: perfeccionismo, intolerancia a la frustración, hipersensibilidad extrema, por otra parte de la autoconciencia de memorizar que no son capaces de plasmar sobre papel lo que su cabecera visualiza sin ningún problema. 

¿Enredado, verdad? Se transforman en niños con una altísima frustración, que ellos mismos se fustigan y se anulan en presencia de su entorno por no ser capaces de ser lo que no comprenden por qué no pueden ser. Son carne de cañón a nivel social y emocionalmente vulnerables, por otra parte de forma transparente, en presencia de sus iguales. Distinto, académicamente no brillan porque sus complejidades les prohíben dar la talla en presencia de los exámenes: no comprenden enunciados de los ejercicios, se pierden en presencia de los textos,… con la consecuencia de aislarse en el clase y desatender a los docentes para esconder sus déficits. Su frustración apetito a sus fuerzas por sacar delante su día a día. Duro, delicado y difícil.

El síndrome de Asperger 

El síndrome de Asperger esconde a los chavales que les cuesta expresar sus emociones, con la consecuencia que socialmente no brillan porque no tienen empatía con sus compañeros. Son unos grandísimos conocedores de ciertas áreas, pero que lingüísticamente no tienen la diplomacia de comprender ciertas bromas o ironías y se sienten incomprendidos por su entorno cercano en la escuela. Encima, padecen una extremísima hipersensibilidad sensorial, hasta el punto de no poder tocar ciertas texturas; incluso, pánico en presencia de ciertos ruidos que les desencadenan situaciones de golpe emocional y ingreso ansiedad por miedo a la golpe de un aeronave, por ejemplo.

Siquiera les favorece su extrema rigidez en presencia de ciertas situaciones. Su capacidad les ayuda a encontrar estrategias para disimular sus miedos, aunque no siempre lo consiguen. A nivel social, a menudo padecen aislamiento correcto a la desidia de comprensión de sus compañeros y, muy asiduamente, se producen situaciones de acoso escolar en estos perfiles, por desidia de comprensión de sus actitudes por parte de sus compañeros. La trayecto entre la ingreso capacidad pura y el síndrome de Asperger es tan fina, que a veces se confunde un chaval de ingreso capacidad con un Asperger. Mucho cuidado con los falsos diagnósticos en presencia de estos perfiles.

El TDAH/TDA

EL TDAH/TDA en el trastorno por debe de atención e hiperactividad, al igual que con el síndrome de Asperger, hay una trayecto muy fina entre la ingreso capacidad propiamente y características de este trastorno. Los niños de ingreso capacidad se mueven, no paran quietos, su cerebro les hace moverse y su movimiento suele ser imparable en ciertos momentos, dadas las extremas emociones que viven con ellos. 

Cuando un chaval tiene tdah y ingreso capacidad, ya se ven indicios en su evaluación, porque su velocidad de procesamiento (escalera de Weschler) suele ser muy muy desaparecido.  Son niños incapaces de atender a una consigna porque su cerebro no se lo permite, aunque escuchen la información. Son perfiles incapaces de detener a nivel motriz, siempre están en influencia; incluso, a nivel mental. Su cerebro siempre está en tensión. A todas horas. Pero aquel que tiene sólo ingreso capacidad, es capaz de pararse y concentrarse cuando poco le interesa y memorizar relajar su sistema neurológico. 

A veces, se cruzan los dos factores. Los alumnos con este perfil, dada su imposibilidad por poner freno y control a su movimiento, se angustian y se frustran mucho. Encima, no tienen la capacidad de pararse a concentrar y a atender interiormente del clase. La consecuencia de esto es que sus resultados académicos, incluso teniendo ingreso capacidad, no cumplen sus expectativas intelectuales. Teniendo en cuenta, por otra parte, las características de la ingreso capacidad, su nivel de frustración y de autoconcepto desencadenan un malestar personal y una bajísima autoestima. La consecuencia social de estos perfiles es, incluso, convertirles en diana de críticas sociales entre sus compañeros y son niños sensibles a aceptar acoso escolar.

Encima de estos tres perfiles, hay otros tipos de doble excepcionalidad: problemas visuales, dificultades motoras y sensoriales, TEL (trastorno específico del habla), síndrome de Touret, TOC (trastorno obsesivo compulsivo), trastornos emocionales, creativos… que generan malestar y ingreso frustración a las personas con este perfil: niños, jóvenes y adultos. Pero es fundamental tener en cuenta que la doble excepcionalidad no se limita a los trastornos de estudios, el Asperger o el TDA/H.

A veces, y es más popular de lo que parece, hay perfiles que por otra parte de la ingreso capacidad tienen más de una de las limitaciones comentadas. En España hay grandes profesionales sobre estos temas. 

Poblar con ingreso capacidad es instruirse a entender que el mundo no piensa como tú, pero residir con una doble excepcionalidad es instruirse a residir sabiendo que piensas diferente y por otra parte, te cuesta explicar el por qué. Si el profesional que te acompaña, forma a la grupo, y maestros y los docentes trabajan al liga clase con la cohesión y la empatía, el éxito es posible. 

¿No estamos en una sociedad inclusiva y diversa? Pues demostrémoslo y actuemos en consecuencia. Los grandes genios no son perfiles periódicos puros, la diferencia es lo que les hace ser únicos y geniales. Dejemos que sean ellos y que brillen con todo su esplendor y sus diferencias.

En este posterior texto mío hay relato de pupila con ingreso capacidad y doble excepcionalidad para que estos perfiles empaticen con cualquiera y no se sientan solos. 

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