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María Zysman: “El bullying se puede dar en cualquier ámbito donde los niños estén obligados a ir”.

¿Cómo son las relaciones entre adolescentes? 
Es importante pensar que cuando los chicos y chicas inician su adolescencia tienen que exceder varios duelos, es opinar, atraviesan distintas pérdidas. Una de ellas, es la de los padres de la infancia: esos seres superpoderosos que tenían una respuesta adecuada para cada problema empiezan a decepcionarlos. Es frecuente que esto suceda. 

¿Cómo se generan los vínculos?
Para reemplazar ese vínculo que tenían con los padres necesitan encontrarse con compañeros, o con amigos, con iguales que empiecen a tener esa influencia en ellos: que les den seguridad, que les sirvan para construir su identidad, nuevos modelos, ideales compartidos, etc.. Necesitan suscitar grupos y adicionalmente parecerse entre ellos: se visten igual, se cortan el pelo igual, etc.. Necesitan identificarse, sus compañeros son su propio espejo. Esto siempre ha sido así. 

¿Qué otras pérdidas experimentan?
Igualmente pierden el cuerpo: ya no tienen el mismo cuerpo que tenían ayer y buscan encontrar otros cuerpos incluso en transformación. Igualmente pierden la vida de niño y buscan autonomía. Con todas las nuevas formas de vincularse aparecen nuevas preguntas. No solo hay grupos físicos que se encuentran en escuelas, bares, en la calle, sino que incluso aparecen vínculos en las redes sociales. 

¿Y cómo son las relaciones en las redes sociales?
Estamos viendo cómo en estos espacios virtuales los vínculos de identidad son muy fuertes. Es un demarcación donde todo puede ser probado y experimentado. 
Con las redes sociales incluso aparece una cachas desinhibición: hay cuestiones que discuten en las redes pero que luego les cuesta de sostener en el cara a cara.

Esto dificulta la creación de vínculos reales, ¿no?
Vivimos en una época de mucha fragilidad, en la que lo material y la imagen tiene más peso que lo profundo. Es el mundo de las cosas, y en este mundo, los vínculos se están deteriorando. Todo lo que nos rodea tiene una caducidad corta, los objetos que utilizamos, las modas, los momentos de ocio… Vivimos en un momento en el que todo es de usar y tirar.  El adolescente, y el adulto incluso, sondeo cubrir evacuación de forma concreta: va en sondeo de lo que quiere, si el otro se lo puede satisfacer adecuadamente, y si no se van a buscarlo a otro banda. 

¿Igualmente las relaciones?
En un entorno en el que todo dura poco, incluso aparecen los vínculos “de usar y tirar”, en los que al otro se le puede hacer cualquier cosa y donde el otro pierde esa esencia de persona, donde hay poca examen de lo que le pasa, poca empatía… No sabemos qué hacer cuando nos encontramos con cualquiera que está sufriendo.

¿Es lo mismo el acoso escolar y el bullying?
La traducción de bullying sería hostigamiento entre iguales de forma sostenida en el tiempo, de forma sistemática e intencional. Nosotros no utilizamos el término de acoso escolar porque en las instituciones educativas hay muchas situaciones de acoso que no se ajustan a la definición de bullying: pueden ser casos puntuales, pueden darse entre adultos, etc.. Hay personas que no saben vincularse a otras, que tienen desacierto social y pueden hacer que el otro se sienta acosado porque persisten en la búsqueda de la relación.  
El bullying es otra cosa. Quien decide hacerlo tiene una gran influencia sobre sus compañeros para que le sigan y le apoyen. 

¿Cómo se define cualquiera que hace bullying?
Es cualquiera que intencionadamente quiere humillar a otro y lo hace de forma premeditada. El bullying se puede dar en cualquier ámbito donde los niños estén obligados a ir, no necesariamente entre los muros de la escuela. Solo si hay un vínculo y una relación que se puede sostener, podemos murmurar de bullying, sino de lo que hablamos es de situaciones de conflicto, o como mucho de situaciones de tropelía de poder, pero ocasionales. Es necesario que exista un desequilibrio de poder y esto lo da el rama de pares y la marcha de intervención adulta. 

¿A qué se refiere?
Determinado hace bullying porque lo puede hacer, porque le dejan, porque no hay nadie que le diga que no lo puede hacer. De carencia sirve que los adultos digamos a los chavales y chavalas que pidan ayuda si luego nadie atiende esa emplazamiento.

¿Cómo deben afrontar los centros educativos estas situaciones?
El trabajo en las escuelas se divide en partes. En primer motivo hay que trabajar en prevención. Esto no se traduce en una clase semanal de prevención: aquí lo que es importante es que en la escuela exista un espacio para las palabras, para compartir opiniones contrarias, para la variedad. Si esto no existe lo más probable es que aparezca el bullying con mucha fuerza. En las escuelas en las que fluye la variedad y la educación emocional el impacto del bullying es mucho último. Trabajar la prevención en vínculos, en diálogo, en espacios libres de discriminación, poner palabras, etc.. 

¿Qué impacto tienen las redes sociales en los conflictos?
Las redes sociales desinhiben mucho y adicionalmente hacen que los conflictos no terminen. Antaño, cogías descanso y podías estar desconectado de todo aquello tóxico durante los meses de descanso. Ahora es increíble.  
 ¿Cómo sabemos si en el entorno educativo cualquiera está padeciendo bullying?
Se detecta rápidamente porque las actitudes delatan a quien lo sufre. Vamos a ver niños y niñas que cambian su forma de estar, que cambian su examen, callados, disruptivos. Dar una respuesta inmediata a esto limita nuestra capacidad de pensar. Cuando lo detectamos lo que tenemos que hacer es aclarar un espacio de preguntas, y aquí incluso es muy importante la discrecionalidad y la confidencialidad. Tenemos que chocar esto de forma privada sin exponer a nadie a la humillación. 

¿Qué más consejos daría a la hora de abordarlo?
Es importante darle entidad al sufrimiento de cualquiera, no se puede minimizar el dolor. Muchas veces se les desprecia, se le pide que se haga el cachas, pero a veces se nos olvida que cuando estás solo delante un rama muy poderoso, es difícil poder instrumentalizar todas tus herramientas, si es que las tienes. Nosotros proponemos que en motivo de hacer hincapié en la autodefensa, tenemos que enseñar a los niños y jóvenes a no atacar. En tanto que disminuyan los ataques, las personas vamos a poder desarrollarnos de mejor guisa. Aquí incluso entran en deporte los espectadores de las situaciones injustas y abusivas. Hay que enseñar a empatizar y a ponerse del banda del despreciado.

¿Qué pasos se pueden seguir delante un caso de bullying?
No hay una fórmula mágica. La palabra confidencialidad tiene que regir todas nuestras acciones, es importante. Insistimos incluso en murmurar de personas “en situación de víctima” en vez de murmurar de “víctimas” porque esta segunda epíteto le quita posibilidades de obra. Esta persona es la primera que debe ser escuchada, darle confianza y esperanza. Y proceder de forma inmediata. Hay que evitar hacer comprobar a esta persona culpable de lo que está pasando, nadie que está en una situación de tropelía lo ha buscado. Y por extremo, tenemos que pensar los recorridos posibles, hay que ver qué escuelas tienen capital, cuáles hay fuera, hay que ver qué implicación de las familias podemos esperar.

Dices que no hay fórmulas mágicas…
Obviamente, hay un camino que es el ideal, que es como nos gustaría que se resolviera, y luego está el camino actual, que siempre presenta obstáculos. Nosotros siempre buscamos que la persona que generó ese bullying pueda darse cuenta del sentido que tenía para el agredido, que pueda pensar, reflexionar sobre qué buscaba con esas acciones y que pida disculpas sentidas. Es importante que entienda el sufrimiento que ha generado y que esto no se convierta en un puro trámite. 
A su vez, es importante que el que fue agredido pueda incluso disculpar al asaltante, porque sino se queda en un mundo de rencor, de búsqueda de venganza, etc. Esto, sería lo ideal, pero en la ingenuidad esto ocurre pocas veces.

¿Qué ocurre con más frecuencia?
Vivimos en un mundo realizado de orgullo, donde las familias muchas veces no quieren que nadie dé el padrino a torcer o justifican mucho a sus propios hijos. En el trabajo común tiene que estar involucrada toda la institución educativa. Hasta hace unos abriles, las escuelas consideraban que todo lo que iba más allá de las paredes de la escuela le correspondía a otro. 

¿Esto ha cambiado?
En Argentina sí, cuando aparecieron las redes sociales. Al principio las escuelas siguieron considerando que lo que pasaba allí estaba fuera de su competencia. A su vez, los padres empezaron a considerar que esto sucedía en el interior del horario escolar. Ahora unos y otros se han donado cuenta que esas paredes que creían que existían en ingenuidad no están. Aquello digital nos compete a todos. Es importante dejar de murmurar de culpas y entablar a murmurar de qué es lo que puede aportar cada uno.


Si te ha gustado la entrevista a María Zysman, no te pierdas la de Lolita Bosch: “Las víctimas de bullying solo tienen en global la enojo”.

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