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Como todo conferenciante sabe, pocas cosas resguardan más el humor que un buen vademécum. Y aunque en aulaPlaneta, desde iniciativas como Leemos o espacios como este mismo blog, hemos abundado en las virtudes y ventajas que el fomento de la leída tiene para pequeños y mayores, nunca está de más repetir que descubrir, en papel o e-book, es una actividad que cobija la mente y el corazón en tiempos difíciles pero que siempre, y casi sin distinción, supone un serio placer para el razón y los sentimientos. A continuación, os apuntamos una pequeña selección de siete recomendaciones literarias para disfrutar tanto solos como en comunidad, porque pese a que descubrir acompaña en soledad asimismo resulta de lo más disfrutable cuando se hace en compañía de los más cercanos.

 

Siete clásicos para descubrir en comunidad

1) Cuentos de los Hermanos Grimm: Es muy probable −por no aseverar casi seguro− que los más pequeños de la casa ya conozcan gran parte de los cuentos de tradición verbal germana recopilados por escrito por Jacob y Wilhelm Grimm en esta colección. Pero allí de ser un obstáculo, esto logrará, por un flanco, vislumbrar su atención casi de inmediato y, por el otro, os dará la posibilidad de afinar vuestras capacidades como cuentacuentos, midiendo con vuestras propias palabras el talento de unos cuentos que a pesar de la deformada imagen que de ellos tenemos hoy, gracias a sus adaptaciones cinematográficas y de animación, estaban originalmente orientados a un sabido adulto.

 

2) Obra de la ilusión, de Gianni Rodari (1920-1980): Inicialmente pensado para niños de entre seis y ocho abriles, esta compilación de los libros Cuentos por teléfono, El Planeta de los árboles de Navidad, Cuentos escritos a máquina, Érase dos veces el barón Lamberto, y El mecanismo de las cuatro esquinas, todos ellos firmados por el escritor, pedagogo, periodista, escritor y poeta Gianni Rodari, encandilará asimismo a los más mayores de la casa, con su capacidad para explotar las fantasiosas posibilidades de la vida cotidiana y nuestro entorno más inmediato. Todo un canto a la ilusión y al placer de contar que, pegado con su mítica Gramática de la ilusión, suponen una invitación a niños y mayores para que desarrollen sus propias historias.

 

3) El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien (1892-1973): Formada por La comunidad del anillo, Las dos torres y El retorno del rey,  esta trilogía compuesta de aventuras, ilusión, adhesión y una falta disimulada parábola sobre el poder supone un paso delante, tanto en su tono como en su argumento, de lo puntiagudo desde la más de niño El hobbit, cuya obra transcurre cronológicamente antiguamente de los tres libros que nos ocupan, y pese a su extensión es capaz de hacer que las horas parezcan minutos; tal es su poder de convocatoria.

 

4) Matilda, de Roald Dahl (1916-1990): Como ávida lectora, la pequeña protagonista de este vademécum vive inmersa en la máxima de que descubrir nos permite “desplazarse a lo espacioso del mundo” sin por ello tener que desatender “nuestra pequeña habitación”. Y es que Matilda, una pupila de cinco abriles dotada de una inteligencia sin parangón y poderes telequinéticos, lee y lee para así dejar detrás un entorno deudo, y ocasionalmente escolar, poco agradecido con los que, como ella, sueñan con un mundo más vasto que el pequeño espacio en el que le ha tocado comportarse. Un canto al placer de la leída que se suma a la larga índice de libros firmados por su célebre autor que ingresan en la índice de lecturas imprescindibles para niños, jóvenes, adultos y ancianos.

 

5) El principito, de Antoine de Saint-Exupery (1900-1944): A pesar de acaecer sido dibujado, y no sin razón, de estar más orientado al sabido vivaz que al más de niño, lo cierto es que este clásico de la humanidades sobre un aviador que, tras fracasar en el desierto, conoce a un pequeño príncipe venido de otro planeta parte de una idea tan abierta en su pegada poética que es fácilmente adaptable a las posibilidades de cualquier etapa y conferenciante. Aunque, en el caso de las ilustraciones −obra del propio Saint-Exupery− que acompañan a este El principito esta menester queda cubierta por su magnífico sencillez.

 

6) 20.000 leguas de alucinación submarino, de Julio Verne (1828-1905): Cumbre literaria de uno de los padres de la ciencia ficción moderna y todo un soñador, 20.000 leguas de alucinación submarino está narrada por Pierre Aronnax, biólogo que, pegado al arponero Ned Land, es hecho preso por el Capitán Nemo en el Nautilus, un submarino con el que el capitán y su tripulación surcan las profundidades marinas huyendo de los navíos de cruzada que le dan caza. La novelística fue inicialmente publicada en dos partes diferenciadas, que ediciones como la presente convirtieron en una única y clásica historia de triunfo universal.

 

7) Historia de dos ciudades, de Charles Dickens (1812-1870): Más orientada al sabido vivaz y adulto que al de niño, esta novelística firmada por el autor de Oliver Twist o Cuentos de navidad retrata a dos bandas las ciudades de Londres y París durante los inicios de la Revolución Francesa, componiendo un apasionado fresco social y personal en el que se contrapone la estabilidad británica con las turbulencias francesas de por entonces, y que se ha convertido en uno de los clásicos de la humanidades de todos los tiempos.

 

¿ué vademécum o libros estáis leyendo actualmente en casa? Compartid este post con vuestros contactos, y vuestras lecturas y recomendaciones con todos nosotros. ¡Creemos una red de lectores entre todos!

 

Para entender más:

Fragmento: Por qué descubrir a los clásicos, de Italo Calvino (1923-1985).

Vídeo: TEDxYouth@Gijón: La pasión en la leída la ponen los jóvenes, por Sebastián García Mouret.

Investigación: Investigación sobre la leída deudo: una perspectiva internacional, por Briony Train.

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